03 de Febrero de 2010
Web 2.0: Una herramienta de promoción
Seguimos con la serie especial de Blogs dedicados al MIDEM 2010, que tuvo lugar a finales de Enero en Cannes.
A lo largo de las numerosas presentaciones, ya sea sobre nuevos modelos de negocios dentro de la música, contacto con el consumidor o comunicación del Artista, el concepto Web 2.0 ha sido reiteradamente mencionado y debatido.
No en vano, en el nuevo contexto musical, la web del Artista representa una herramienta muy poderosa de promoción, comunicación y remuneración. Si hace unos años, la web era un portal estático de presentación, más bien orientado a sublimar la imagen del Artista, las nuevas tendencias y la evolución de las tecnologías la convierten hoy en día en un centro de intercambio interactivo. La Web 2.0.
Gary Blackburn (Fatboy Slim, Madness) comenta que ya no sólo se trata de música, sino de una experiencia que el público quiere compartir con su Artista, y con otros seguidores del mismo. La Web tiene que ser un reflejo de esta experiencia. Por tanto, debe de ser interactiva, permitir expresarse a cada uno, colgar materiales, opinar, etc. y a su vez compartir los momentos, comentarios y materiales que ofrece el propio Artista.
Las redes sociales han respondido a este nuevo formato social, en el que se necesita compartir opiniones sobre todo lo que rodea el mundo del Artista, y en general sobre los centros de interés de cada uno. Pero tal como apunta el manager Ian McAndrew (Artic Monkeys), lo importante es centralizar ese flujo de comunicaciones en el espacio del Artista, su propia Web.
El control de la base de datos de usuarios de la Web es la clave a la hora de construir una relación durable con el fan y convertir esa relación en futuros ingresos para el Artista. Hoy en día se espera de un Artista un acercamiento personal a cada fan. Como comenta Ken Gullic (RockScience, USA), el tener una base de datos sobre estos fans (quiénes son, qué les gusta, lo que no, etc.), es la mejor forma de conseguir esa personalización. Las plataformas generalistas (Facebook, MySpace, etc.) son un excelente vehículo de mensajes, pero el destino final de los intercambios siempre debe ser la Web del Artista.
Aparte de la personalización de la comunicación y la promoción dirigida que la Web permite al Artista, es importante destacar su potencial en cuanto a monetización. Tood Interland (Manager de Lily Allen) apunta que, cuanto más se concentre la interactividad del público en cuanto a promociones, contenidos extras, etc. en la web, más importante es el flujo de visitas que se genera. Un tráfico que se convierte en un arma importante a la hora de monetizar el contenido o de negociar con esponsors y publicidad. « Las plataformas te aportan visibilidad, pero el centro de tu negocio esta en tu web ».
Gary Blackburn (Fatboy Slim, Madness) comenta que ya no sólo se trata de música, sino de una experiencia que el público quiere compartir con su Artista, y con otros seguidores del mismo. La Web tiene que ser un reflejo de esta experiencia. Por tanto, debe de ser interactiva, permitir expresarse a cada uno, colgar materiales, opinar, etc. y a su vez compartir los momentos, comentarios y materiales que ofrece el propio Artista.
Las redes sociales han respondido a este nuevo formato social, en el que se necesita compartir opiniones sobre todo lo que rodea el mundo del Artista, y en general sobre los centros de interés de cada uno. Pero tal como apunta el manager Ian McAndrew (Artic Monkeys), lo importante es centralizar ese flujo de comunicaciones en el espacio del Artista, su propia Web.
El control de la base de datos de usuarios de la Web es la clave a la hora de construir una relación durable con el fan y convertir esa relación en futuros ingresos para el Artista. Hoy en día se espera de un Artista un acercamiento personal a cada fan. Como comenta Ken Gullic (RockScience, USA), el tener una base de datos sobre estos fans (quiénes son, qué les gusta, lo que no, etc.), es la mejor forma de conseguir esa personalización. Las plataformas generalistas (Facebook, MySpace, etc.) son un excelente vehículo de mensajes, pero el destino final de los intercambios siempre debe ser la Web del Artista.
Aparte de la personalización de la comunicación y la promoción dirigida que la Web permite al Artista, es importante destacar su potencial en cuanto a monetización. Tood Interland (Manager de Lily Allen) apunta que, cuanto más se concentre la interactividad del público en cuanto a promociones, contenidos extras, etc. en la web, más importante es el flujo de visitas que se genera. Un tráfico que se convierte en un arma importante a la hora de monetizar el contenido o de negociar con esponsors y publicidad. « Las plataformas te aportan visibilidad, pero el centro de tu negocio esta en tu web ».
Otros artículos sobre el MIDEM 2010:
- Parte I: Nuevas formas de generar ingresos
- Parte II: Monetizar la experiencia del directo
- Parte III: Web 2.0, una herramienta de promoción
- Parte IV: Social medias, fans comprometidos
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